Yo conocí al PAN así

Encabezado Yo conocí al PAN así - Sirac Communication

Yo tomé un camino diferente, a pesar de estudiar Ciencia Política nunca me llamó la atención formar parte de Acción Nacional, y me dediqué a otras cosas.

Yo conocí al PAN así, de toda mi vida. No por el Vallarta, donde estudiaba, ni por ningún papelito de propaganda.

Yo conocí al PAN viendo a mi abuelo con sus camionetas blanquiazules, acondicionadas con megáfonos, que difundían y daban a conocer las nuevas ideas del Partido Acción Nacional cada fin de semana.

“Vete a dormir ya, ¡o viene el coco Memeache!”, me decían en alusión a Miguel de la Madrid Hurtado.

Y así crecí, viendo a Diego Fernández de Cevallos acompañando a mi familia cuando la muerte de mi bisabuelo, y cantó “La vida no vale nada…”. Nadie entendió esa canción pero se agradeció.

Crecí viendo a mi tío Gerardo junto con su amigo Lozano, compañeros de toda la vida, trabajando juntos, celebrando su primera diputación, bautizando a su primogénito… porque los compadres van a estar ahí por siempre…

Crecí también viendo a mi tío Juan Pablo, en ese entonces novio de Margarita Zavala, haciendo huelgas de hambre anti-sistema. Y viendo cómo todos ellos llenaban tambos de agua de limón y hacían tortas para los damnificados del 85.

“Córrele, vamos a Liverpool que no tienes nada azul”.

Bermuda azul, top-sider azul y playera blanca… Mi primer mitin.  Me moría de miedo porque por algún motivo sentía que ahí en el Zócalo nos iban a matar a todos. No nos mataron ni pasó nada, pero me sentí más panista que nunca y así, pequeñita, deposité mi confianza en Maquío.

El tiempo pasó. El fuerte Clouthier se volvió un esquelético Diego Fernández visitando la casa de Monte Antuco para ver a su amigo Pedro, después de su secuestro.

Después de años, yo tomé un camino diferente, a pesar de estudiar Ciencia Política nunca me llamó la atención formar parte de Acción Nacional, y me dediqué a otras cosas.

Sin embargo, al acercarse votaciones internas del PAN, no puedo dejar de pensar en que ese partido lleno de ideales y gente impecable decidida a dar todo lo que tenía por un cambio en el país, no tiene nada que ver con lo que veo ahora.

 No tengo la menor idea de quién será el ganador por la dirigencia del PAN, tampoco me importa mucho en realidad. Pero este dicho de “las personas se van pero las instituciones permanecen”, no parece aplicar en esta bancada.

Sin embargo, sea quien sea el ganador de esta contienda, espero que gane legítimamente y que fortalezca de algún modo al Partido Acción Nacional, que poco a poco está perdiendo su claro y transformador rumbo.

Artículo publicado originalmente en SDP Noticias.